Hola a todxs!
¡Feliz Navidad!
La semana pasada no hubo post porque tenía examen y me fue imposible
escribir.
En este post quiero desearos feliz navidad y daros las
gracias por leer mi blog que, aunque somos poquitos, pero a mí me hace mucha
ilusión el simple hecho de que haya gente leyendo lo que escribo.
No soy una de esas personas que odia la Navidad, aunque
cuando vas perdiendo familiares y ves que hay huecos en la mesa a la hora de
cenar importantes pierdes la ilusión y te empieza a dar un poco de pena la Navidad.
Tampoco soy de esas personas a las que les encanta y les entusiasma
la Navidad, pero me propuse que tampoco iba a ser un mal momento, es tiempo de
celebración y de que las familias se unan, aunque no vamos a ser falsos y hay
veces que las familias se unen por postureo y que en estas fechas te felicita
la navidad gente que no se ha preocupado por como te encontrabas en todo el
año.
Pero quiero que la Navidad nos sirva no para comprar regalos
y ser esto un negocio o para ser falsos y estar con gente que ni te importa,
quiero que todos reflexionemos y pongamos en orden nuestros valores y
prioridades no solo para estas fechas, si no para todo el año.
Tampoco me gusta nada como en estas fechas todo el mundo se
vuelve solidario, solidario se tiene que ser todo el año, porque los problemas
no aparecen y desaparecen solo en la época de navidad.
Yo personalmente me propuse poner todos los adornos de
navidad y hacer una manualidad diferente cada año, más que nada por animar a
los míos porque hay que ser optimista, porque si tú estas mal, seguro que hay
alguien peor que tú al que tienes que animar y no te puedes venir abajo porque
si no estaría creando un clima demasiado negativo.
También quiero desearos feliz Yule.
Simbólicamente hablando y de acuerdo con la creencia
wiccana, Yule representa el renacimiento del Dios después de su muerte en
Samhain. Esta celebración corresponde al solsticio de invierno. También es el
primer ritual estacional de la Rueda, es el momento más frío y la noche más
larga del año.
Todas las hojas han caído, la naturaleza duerme, es el
momento de mayor oscuridad antes de que la luz regrese, es el renacimiento del
Dios padre, la primera chispa de esperanza que emerge de la más profunda
oscuridad. Es un momento de espera. De recogimiento y mediación.
Se necesita tiempo para despertar a un nuevo ciclo después
de la muerte. La vida espera bajo la tierra el momento de renacer.
Yule es un momento propicio para meditar sobre la oscuridad.
Es un tiempo de espera atenta en el que podemos observarnos a nosotros mismos y
descubrirnos. Celebramos la esperanza del renacimiento confiando en que después
de la fase de mayor oscuridad renacerá la vida que duerme bajo la tierra.
Yule se celebra el 21 de diciembre y es cuando la mitad
obscura del año se separa de la mitad de la luz.
En la noche más larga del año, la Diosa da a luz (y nunca
mejor dicho) la semilla de su crecimiento.
En Yule hay celebraciones ruidosas y reflexión silenciosa;
nuestros antepasados encendían grandes fogatas en la noche de Yule y bailaban a
su alrededor toda la noche para llamar al amanecer, girando y girando para
invocar al cambio, tanto en el aspecto interno como en el externo.
Y la
perfecta quietud de las imágenes de Yule (las velas iluminan la oscuridad, el
sagrado árbol verde constituye el eco de la naturaleza vibrante de la vida en
medio de la muerte, y la Madre Tierra que da cobijo al Niño Sol) nos recuerda
que, justo cuando las cosas parecen haber perdido esperanza y apagarse, el
ciclo cambia y la luz retorna.
Por último, desearos que paséis esta noche de la manera que
más feliz os haga y que el año que va a entrar se cumplan todos vuestros
sueños.