¡Hola a todxs!
Hoy voy a hablaros sobre las velas, personalmente soy muy
aficionada a las velas, sobre todo a las blancas, mi madre siempre me dice que
tenga mucho cuidado porque voy a prender fuego la casa, así que desde aquí
aconsejaros que tengáis cuidado, que siempre pongáis un recipiente debajo de
algún material que no se pueda quemar, que no pongáis las velas cerca de
cortinas u objetos que ardan con facilidad y que las apaguéis antes de dormir,
dadas estas instrucciones tan importantes.
Muchas veces tenemos varias velas en nuestras casas y las
encendemos como si nada, sin saber lo que indica cada color, lo que la llama
nos está diciendo a través de a su altura y movimiento, o lo que nos expresa la
forma resultante tras consumirse.
A través de ellas podemos saber sobre nuestras propias
situaciones o las de los demás; si las cosas están bien o no. Es por ello, que
creo que dar unas pinceladas sobre todo lo que nos pueden decir y para que nos
pueden servir puede resultar interesante y práctico en nuestro día a día,
además, a través de las velas se mueven múltiples energías que nos pueden
beneficiar.
Desde la antigüedad las velas han sido utilizadas en los
rituales de magia y de hechicería debido al indiscutible poder del fuego para
proteger y para dar vitalidad mediante la luz y el calor, esto en combinación
con los colores adecuados ayuda a conseguir determinados fines.
No es un juego. El uso de las velas es tan poderoso como
inocente, es por eso por lo que se han usado y se usan todavía hoy en día en
varias ocasiones y en rituales sociales y poderosos.
La vela representa al ser humano, la cera al cuerpo físico,
la mecha a la mente y la llama al espíritu, por ello a través de la observación
de su evolución cuando se quema podemos ver e intuir los resultados.
Personalmente nunca pongo una vela roja entera dentro de mi
casa, una vez tuve una muy mala experiencia, tampoco me gusta que las velas se
relejen en espejo, cristal de puerta o ventana, ya sé que es un poco difícil,
pero me gusta siempre que no se refleje en ningún sitio.
Una tradición que tenemos en mi casa y lo mismo mis vecinas
es que el día de los santos o Halloween poner por cada muerto de nuestra
familia un velote blanco recubierto de rojo o de blanco como el siguiente:
Porque dicen que la noche de Halloween el velo entre el más allá y nuestro mundo se hace más fino y algunos de nuestros muertos es posible
que vuelvan o se pierdan y con estas velas les daremos luz para que puedan
llegar de nuevo a su lugar, las velas se dejan hasta que se consuman,
normalmente se pone debajo algún recipiente hondo para que no haya riesgo de
incendio.
Tratar de determinar cuándo fue el inicio del uso de las
velas es algo difícil y bastante impreciso, sin embargo, hay crónicas escritas
allá por el siglo IV a.C. que hablan sobre el uso de candelabros. Este dato nos
hace pensar que su origen es probablemente muchísimo más antiguo.
En un principio el material base para fabricar las velas era
el sebo animal pero también había otros ingredientes como la cera de insectos,
cera obtenida hirviendo canela, cera de bayas de arbusto Myrica Cerífera etc.
El término “cera” proviene del latín y significa antorcha o
iluminar y ese valor simbólico (iluminar) de la palabra, no pasó desapercibido
para los católicos que comenzaron a usar velas blancas para representar la
pureza de Cristo, la conciencia espiritual o el poder divino allá por el siglo
V d.C.
Las primeras velas de bujía aparecieron sobre el año 1200 y
estaban confeccionadas con sebo de animal y cera de abejas.
Obviamente la cera de abejas era preferible porque su
apariencia era más agradable y también su olor, sin embargo, su coste era
excesivamente caro y por tanto era considerado un artículo de lujo reservado
solo para ricos.
En esta época es también cuando se comienza a dar color a
las velas y además había ya gremios de fabricantes de velas establecidos que
pagaban impuestos por su producción, lo que indica la importancia de este
negocio floreciente.
La técnica de fabricación de velas con moldes surgió sobre
el siglo XV lo que hizo que fueran más accesibles al público en general.
Hacia el siglo XVIII aparecieron máquinas para producir
estas velas y también las primeras cerillas y sobre mediados del siglo XIX los
fabricantes ya comenzaron a usar la parafina.
Espero que os haya servido este post y utilizad con
precaución las velas, si queréis más información sobre el significado de los
colores de las velas o sobre la interpretación de las velas hacédmelo saber y
yo encantada escribiré sobre ello.
¡Un besazo y hasta la semana que viene!
Fuentes consultadas: https://lahermandadblancadelasbrujas.com/1-introduccion-y-breve-historia-sobre-el-origen-de-las-velas/